Electricista matriculado caballos finos

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Cómo Trabajar En Renfe

Seleccionamos operario de mantenimiento con conocimientos de electricidad para complejo hotelero zona sur de la isla. Mas tuve por necesario enviaros a Epafrodito....ministrador de mis necesidades”(Filipenses 2.26),.aun a Tesalónica me enviasteis para mis necesidades.”(Filipenses 4.16). La liberación que nos trae el Nuevo Pacto es, precisamente, librarnos de estas viejas ataduras que, consumado el sacrificio de la cruz, ya no son necesarias, ni tampoco convenientes. Todo esto es ajeno a sus funciones y, en el mejor de los casos, estas instituciones están destinadas a influir en la sociedad y obtener prestigio propio, aumentando un poder que no necesita para nada. La iglesia-institución tiende a actuar con los mismos patrones del resto de las instituciones.

Pero si las iglesias puntualmente, se vieran en la necesidad de realizar alguna de estas funciones, propias del Estado, debería hacerlo con el dinero de las colectas, porque estas fuesen suficientemente abundantes y porque provienen exclusivamente de los cristianos, de su feligresía. No puede aceptar un céntimo del Estado a modo de concertación, ni de particulares ajenos a la iglesia. Porque al Estado sí podemos, y debemos, exigirles todas estas cosas necesarias para los ciudadanos. Los impuestos no son sino un modo de redistribuir la riqueza, para que los menos favorecidos tengan también sus necesidades cubiertas.

Desobedecen al propio Jesús, que pagó sus tributos:.¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?.El dijo sí.” Y puesto que no tenía dinero, mandó a Pedro a pescar y en el primer pez que pescó, halló un estatero, equivalente a cuatro dracmas, y le dijo: dáselo por mí y por ti” (Mateo 17.24-27). Pecan porque no dan al César lo que le pertenece: Dad a César lo que es de César” (Marcos 12.17). Esto es posible, por cuanto del Señor es la tierra y su plenitud” (Salmo 24.1), el mundo y sus recursos.

Y si mantenemos la idea cristiana de que los impuestos deben ser un medio mas de redistribución de la riqueza, como suele entenderse en los países Reformados del norte de Europa, entonces, robar al Estado es tanto como robar a los mas necesitados del país, a las prestaciones sociales de los pobres, parados, ancianos, enfermos, etc. Las Teocracias, siempre necesitaron de hombres que se constituyeron en Representantes de Dios en la tierra.

Bajo este prisma, los impuestos deben gravar proporcionalmente a las rentas del trabajo y, sobre todo a las del Capital, de forma que el nivel de vida de todos los hombres que pueblan la tierra, sea igualado. Tiempo que sólo Dios conoce, que el propio Jesucristo como hombre, también ignoraba, pero que está predeterminado por el Señor en su Calendario eterno.

Las iglesias, liberadas de los atavismos y cargas con que la Institución, la Jerarquía y la Organización les han sobrecargado, podrán ser verdadera semilla que, multiplicándose, traerán el Reino de Dios a la tierra. Esa fue la pretensión de los Califas y la pretensión de los Papas, y de los líderes políticos-religiosos que en el mundo han sido. Ningún Papa, ningún Califa, ningún Lama, ningún Gurú, ningún Presidente, ningún Vicario puede gobernar el mundo en el nombre de Dios, porque Dios mismo estará presente y gobernará todas las cosas, cuando llegue el tiempo de reiniciar la historia.

Éste es un episodio mas de los que acontecerán cuando empiece a establecerse, en el que parte de la iglesia de Jesucristo, los que hayan resucitado en la primera resurrección, tomará parte importante en la tarea de reafirmar el Reino. Pero su plena realización tendrá lugar después de este período, de literal simbólica duración. Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” (Mateo 25.13).

Cuando el todavía potente rechazo de muchas naciones, se alíen en una lucha final contra el pleno establecimiento del Reino, con la inspiración personificada del Diablo.(Capítulo 20 del Apocalipsis). La iglesia universal de Jesucristo tiene el mismo papel que desempeñó Juan el Bautista en la venida del Mesías: ser precursora, ir delante, preparar y allanar el camino, anunciar al mundo este singular acontecimiento. Mientras tanto, el Reino entre vosotros (nosotros) está”, en germen, en esperanza, pero su realización plena es todavía futura.

La realidad se impondrá y el Becerro de Oro caerá como cayeron tantos ídolos, considerados en el pasado como inamovibles e imperecederos. Uno que distribuya mas justamente la riqueza que, por ser universal, no puede quedarse solamente en manos de unos pocos países. No pueden vivir bien el 20% de la humanidad, mientras que el 80% está condenado a la miseria y al hambre.

El maná, también se pudría si se acumulaba se guardaba para el día siguiente, con la excepción del viernes, que se podía guardar para el Sabat, porque ese día no caía del cielo. Y a este pan, nos enseñó a llamarle nuestro”, porque Dios ha hecho suficiente para todos y si hubiera escasez... pues se parte en trozos para repartirlo y que todos puedan comer de él. Éste es el tratado económico que nos ha dejado Jesús para la Iglesia y para la Humanidad.

No está nada descaminado el símbolo de la hoz, porque representa el trabajo individual, de cada uno, que sumados, resultan en la cosecha, la base del pan. Es pues, el trabajo y no la especulación, el cimiento sobre el que el ser humano ha de construir su provisión, su alimento y su alegría. No importa cuan sofisticada sea una sociedad, lo importante es que esté basada en el trabajo y en el compartir”, en la solidaridad de todos sus componentes.



Si los economistas no hallan la solución al despilfarro de algunos países, curiosamente los que se consideran cristianos”, ni a la corrupción de los egoísmos nacionales, ni la racionalidad en el disfrute de los bienes que Dios ha creado para todos los hombres sin excepción, entonces, Dios mismo en su Reino, la impondrá con poder y contundencia. El Evangelio de Cristo es la buena noticia de la llegada y establecimiento en la tierra del Reino de Dios, con todo lo que ello significa: la salvación completa del hombre, no sólo en su alma y espíritu, sino también en todos los demás aspectos puramente materiales de su ser.

El Espíritu de Dios ha venido trabajando desde el principio para dotarse de un pueblo que le será dado al Señor Jesucristo. Pero este mismo Espíritu ha dirigido la historia para que -a pesar de las barbaridades hechas por el hombre- los acontecimientos ocurrieran no en oscuridad completa, sino con muchos y diversos faros que fueron, esporádicamente, alumbrando la conciencia colectiva de la humanidad. No hay autoridad eclesial alguna en las iglesias de Jesucristo, mas que la derivada del ejemplo.

Aunque no deben unirse a ningún Estado, sino existir en completa separación con todos ellos, las iglesias deben ocuparse en proclamar el Evangelio, tanto en su faceta de la salvación, como en la del Reino. Para ello han de tomar partido y precisamente, no a favor de los poderosos y ricos de la tierra, sino de los débiles, desfavorecidos e injustamente tratados..y a los pobres les es predicado el Evangelio”(Lucas 7.22).

No podemos unirnos con aquellos que sostienen una cantidad enorme de errores respecto a la enseñanza bíblica, por el hecho de que coincidamos con ellos, puntualmente, en algunas cosas que el gobierno de turno haya aprobado y que sean contrarias a la doctrina cristiana. Y sobre todo, cuando está claro que esas declaraciones, convocatorias, manifestaciones, forman parte de campañas orquestadas por partidos afines a la jerarquía eclesiástica, derechistas, con el premeditado objetivo de desgastar al gobierno y apoyar a la oposición en su campaña electoral. Allí quien manipula es el Estado a través de sus brazos, los dos partidos intercambiables.